Crees conocer a alguien por años y años y resulta que todo es una mentira gigante. Ves partir a personas que concideraste tus verdaderos amigos por nueve años de tu vida y prometen que nunca nada cambiará entre ustedes. Y lo crees, porque quieres creerlo. Eres ingenuo y deseas que esas hermosas "amistades" prevalezcan para siempre en tu corazón y en el de los otros.
Pero luego te das cuenta de que no es más que una gran mentira. Una mentira horrenda, una mentira con la que viviste nueve años de tu vida. Y vives tres años más negándote lo que es verdad: que esas amistades no lo fueron en realidad, que fueron errores en tu vida que hoy te sirven solo de aprendisaje.
Y cuando por fin decides asumirlo, sientes que algo en tu interior se parte en mil pedazos. Y es exactamente el lugar en tu corazón que guardaste para esas falsas amistades que nunca quisiste dejar ir pues significaban parte de tu pasado, parte importante de los que ahora te parece una vida pasada. Y te duele, te destroza por dentro por fin tener que aceptar que eso fue pasado.
Pronto comprendes que ese es el verdadero final, ese que quisiste retrasar una y otra vez para no dejar ir buenos recuerdos que ahora son como basura, que ves a través de un velo trasparente que los hace parecer sueños vividos pero no disfrutados. Y ves viejas fotos de momentos perdidos, imágenes que desearís borrar de tu mente y corazón porque hacen daño, porque probocan que dolorosas lágrimas de tristeza por lo que hace años has perdido pero solo ahora has aceptado resvalen por tu rostro. Cada una de esas gotas es un frío puñal en el lugar de tu corazón que ahora estás baciando por primera y última vez, baciándolo completamente, para que nungún rastro quede.
Yo lo acepto por fin, dándome cuenta que desperdicié años en una fantasía dulce repleta de ingenuidad, de ninez, de feliz ignorancia. Y me abro completamente a un nuevo comienzo que suplico no sea como el anterior pues soy mayor y más sabia y sé cómo elegir mejor mis amistades verdaderas ahora que cerré totalmente ese capítulo de mi vida.
Y hoy lloro por ustedes, y quizá lo haga por unos días o una semana más pero ustedes no estarán para consolarme. Nunca lo hicieron, después de todo, ¿por qué habría yo de esperar un cambio ahora? Esta vez verdaderos amigos me consolarán, amigos a los que les importo de verdad y que jamás me harán sufrir tanto como ustedes lo hicieron.
Soy responsable, doy vuelta la página y me alejo por fin de ese pasado que me marcará por siempre. Me marcará con cosas negativas que no dejaré ir nunca en la vida porque son LECCIONES, lo único que puedo agradecerles es eso, que me dieran lecciones que utilizaré ahora.
La más importante es jamás confiar en que conoces completamente a alguien porque siempre existen secretos que no se rebelan por diversas razones. La gente no cambia con el tiempo, a las personas con el tiempo se les caen las caretas que tuvieron puestas en el desarrollo de sus pensamientos e ideales. Y doy gracias a Dios por haber aprendido ya eso porque no podría sobrevivir a otra decepción similar a la que hoy siento.
Siéntanse importantes porque obviamente lo fueron para mí pues de otro modo no me dolería tanto hoy dejarlos ir. No digo que será un "si te he visto, no me acuerdo" porque nueve años no son poca cosa. Pero ahora ya aprendí lo que es mejor para mí y en este caso es dejarlos ir por fin.
Asique esto no es un adiós definitivo para mí, es un "hasta siempre" que dolerá eternamente porque esta clase de cosas no se superan, solo se soportan.
No quiero hablar ya de esto asique por favor acepten mi desición y vean en este texto lo que yo veo en él. Como ya lo dije antes, hasta siempre. No los olvidaré.